En los últimos años, la mujer ha desarrollado notablemente el lugar que ocupa en el mundo. De a poco fue ganando terreno y abandonando ese lugar de ama de casa en elque un mundo machista la habia encasillado. Esto es cierto. Hoy la mujer tiene derecho al voto, trabaja, gana lo mismo o mas que un hombre, a veces hasta son las mujeres la base económica de una familia entera e incluso ha llegado a ser presidente de un país (aunque personalmente no esté a favor de la actuál mandataria es todo un logro que una mujer ocupe el cargo). Todo esto es verdad, se lo ve todos los días y es imposible negarlo. PERO de ahí a creer que somos tan grosas, capaces de cambiar a un hombre, perdonenme queridas amigas, pero estamos MUY, MUY, pero MUY lejos! Es más, me atrevo a decir que es mucho más probable que Ricky Fort haga un buen uso de su fortuna, a que alguna mujer pueda cambiar un mínimo detalle de la escencia de un hombre.
No se por qué sabiendo esto, teniendo en cuenta que las estadísticas lo demuestran claramente y que tenemos todos los pronósticos en nuestra contra, las féminas nos empeñamos en engancharnos siempre con el menos indicado, con aquel ue sabemos no vamos a llegar a buen puerto, ese mismo que le faltan 10 para el peso, con el cual sabemos solo acumularemos fracasos, ese con el que solo vamos a sufrir y llorar como Andrea del Boca en las novelas del medio día, ese que simplemente NO NOS CONVIENE!
Nos creemos superheroinas capaces de cambiar al masculino con nuestro amor incondicional. "Revivir muertos" es algo que a las mujeres nos fascina! En cuanto un nuevo amor no aparece, ante la soledad y el aburrimiento TODAS alguna vez recurrimos a viejos candidatos, el mismo que nos hizo cornudas más veces de las que nos hicieron llegar al orgasmo, ese que por motivos varios alguna vez eliminamos del celular, el msn, el facebook, etc creyendo que así lo borraríamos de nuestra vida, PERO que lamentablemente como la desesperanza va de la mano de la memoria selectiva, hicimos volver a nuestras vidas, olvidando aquellos argumentos y yendo al rescate de lo que algna vez nos dio felicidad.
Quizá hoy en día el macho haya madurado, o nosotras seamos lo que el necesita pero antes no supo verlo, quizás ahora que somos unas mujeres "hechas y derechas" se dio cuenta lo que se perdió y vuelve a nosotras cambiando lo que sea necesario... o quizás es preferible aceptarlo y aprenderlo de una vez por todas: mejor estar sola que mal acompañada!